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viernes, junio 8

La noche más larga del año

Ven, viento del sur.
Ven y hazme fuerte.
Ven y líbrame al fin
de esta hora al acariciarme.

Déjame que decida
que la vida fue el único error.
Déjame a mi suerte
que no hay muerte si no hay también perfección.

Y sal, pánico, sal,
sal de mi mente.
Nadie nos prometió
vivir eternamente.

Bajo sábanas blancas
sé que guardas tu pobre interior,
como en una mudanza
hacia un sitio que te han prometido mejor.

Y es que hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la quiero vivir como si en realidad
no tuviera que asistir a su final.

Y sal, sangre, sal,
sal de mi cuerpo.
Sal y vuelve a entrar
anegada en venenos.

Ahora que nada espero
y que no hay nada ya que añorar,
ahora hasta el mismo cielo
me acompañará en la cuenta atrás.

Y hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la quiero vivir como si en realidad
no tuviera, no, que asistir a su final.

Y hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la voy a vivir con amor y absurdidad.
Ya estoy listo
para el más puro final,
el más puro final.

Ocho años y medio

Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.
O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue expulsado,
y que ha venido a agonizar justo encima de mi hogar y estas gotas sean sus lágrimas.
O puede que sea hora de entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay literatura, no,
y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una y otra vez
en una trampa mortal que en el tiempo dura ya ocho años y medio.
Seré muy breve: te quiero, y esto duele.

Y vino un pájaro a posarse en mi ventana.
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul.
Y al acercar mi mano y comprobar que no, no echaba a volar
supe de inmediato que lo enviabas tú.
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir,
y cuando lo hizo aún llovía aquí.
Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi suerte,
como una ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte,
reescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo demasiadas veces.
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios responde aún.
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño, y esto duele.

Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anastesiar y me limito a subir el volumen del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,
que tendría que llamar y que alguien venga a reparar la gotera de una puta vez,
que ya cansé de recoger litros de agua gris, gris como un metal
que un día relució y que ahora es suciedad.
¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una y mil veces?
Seré muy breve: te he perdido, y esto duele.

sábado, abril 21

Sólo viento


Y me adentré en una ardiente oscuridad.
Y al avanzar, había tanta gente que no pude ver nada más.

Y ahora alcanzo a comprender
la tristeza de saber que hay más estrellas en el firmamento
y verlas pasar,
pasar como el viento.
Como el viento...

Pero qué bien le sienta a la novia su vestido beige.
Si se debe creer una princesa en él.

Como si fuera un error
siempre encuentro a mi alrededor
cosas que amenazan al final del día
con volver,
volver como el viento.
Como el viento...

Y dicen que el buen Miguel es ahora feliz en su nueva familia. Yo preguntaré: -Feliz, ¿con respecto a qué?- Sé que puedo encontrar paz y armonía, pero no será en esta vida. No en esta vida.

Reescribiendo mi papel
oí la voz de una mujer diciéndome:
-No puedes seguir siempre siendo
sólo viento-.
Ser sólo viento,
sólo viento...

miércoles, abril 18

Canciones inexplicables en México

El lunes 26 de marzo se publicó en México Canciones Inexplicables (2001 - 2005), un recopilatorio en dos formatos (sencillo y doble) que recoge una amplia muestra de las canciones de NV en solitario. Lo edita EMI México bajo licencia de Limbo Starr.

¡Gang-Bang!

Hay cerca del Damm
cuatro putas que bailan un vals
detrás del cristal,
y se puede sentir
el sudor fuerte desde Berlín.
Tú allí, en soledad,
una lluvia muy fina golpea tu cara,
resbala en tu piel y a la vez
se ilumina un cartel ofreciéndote
Libertad y Sordidez,
todo a un precio que un hombre moderno
ha de ser capaz de pagar
una vez que la noche echa a andar.
¿No lo ves? Tu carne es más pálida.
¿No lo ves? Tu alma es más gris.
Si no pierdes al fin la razón
verás que no hay más que una solución:
¡Cas...tra...ción!

Y todas las cosas que hice mal
se vuelven hoy a conjurar contra mí.
¿Cómo habré llegado a esto...
No lo sé,
...tan lúcido y siniestro?
pero sé que no lo sé.

Y un hombre de traje me invita a pasar...
¡Gang-bang!

Ves desde tu hotel
aguas quietas igual que papel de plata
y el viento arrastra el olor
de la pérfida enana marrón.
Mira que tú fuiste el rey,
con tu cetro en la mano
y los ojos clavados en gente
que sabes que no llegarás a conocer
ni aunque vivas mil años
y el cielo se postre a tus pies,
pero su mirada no se despega de tu pantalón.
Y echas a andar por la ciudad
y atraviesas un nuevo canal.
Huyes del rojo y azul del neón,
vas en busca de algo que huela distinto al amor.

Y si viviera una vez más,
¿me volvería a equivocar otra vez?
Sí, no te quepa duda,
hasta la locura
y hasta el dolor.

Y un hombre de traje me invita a pasar...
¡Gang-bang!

sábado, abril 7

Seronda

Ya no sé si merecerá la pena
Partir hacia otro lugar
Ya no sé si con esta lluvia eterna
No me habré acostumbrado a la humedad
Yo que creí ser amable con la luna
Encontré su palidez allí en mi hogar
(En mi propio hogar)
Ya no sé si esta vez
Todo está dentro de mí
Y ya no puedo escapar
Ya no sé si esta vez
Todo está dentro de mí
Y ya no puedo escapar

Decidí que no hay nada que perder
Sale un tren hoy antes del amanecer
Probaré a ser otra persona
Probaré a morir un poco y volveré
Y me acercaré hasta aquí sólo para ver
Las arrugas arañadas en la piel
Y poder comprobar
Todo lo que cambió
Y todo lo que sigue igual
Y que así seguirá
(Poder comprobar)
Todo lo que cambió
Y todo lo que sigue igual
Condenado a no cambiar

Volveré a las noches sin dormir
(Y las noches sin pensar)
Y las noches sin soñar
(Y las noches sin sentir)

Y las noches sin pensar
(Y las noches sin dormir)
Y las noches sin sentir
(Y las noches sin soñar)
Una vez más